Las golpeadas reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sufrieron un fuerte cachetazo hoy cuando el Gobierno debió cancelar una importación anticipada de energía, al margen de la demanda genuina de divisas que soporta el mercado.

Las arcas de la autoridad monetaria cedieron unos U$S 292 millones en la ronda cambiaria mayorista, de los cuales solo unos U$S 30 millones correspondieron a la demanda importadora privada, para ceder de las reservas en febrero unos U$S 1.000 millones.

"De esta manera, los U$S 3.465 millones que la Argentina iba a gastar (en 2023) se reducen a U$S 1.313 millones, generando, por un lado, un ahorro de salida de divisas de más de U$S 2.100 millones, y por el otro, un ahorro fiscal de más de $ 500.000 millones", dijo Gustavo Quintana de PR Corredores de Cambio.

El Gobierno ahorrará divisas con la importaciones por barco de gas natural licuado (GNL) gracias a los bajos precios internacionales del hidrocarburo, aseguró la semana anterior el ministro de Economía argentino, Sergio Massa.

El oficialismo lucha por preservar su nivel de divisas en medio de un escenario de incertidumbre económica marcado por una inflación que nuevamente este año estará cerca del 100%.

Además, la contabilidad de reservas del BCRA se ve afectada por una disminución en las liquidaciones de divisas del sector agroexportador y un reciente plan de recompra de deuda externa, lo que pone en riesgo el cumplimiento de las metas planteadas en un acuerdo crediticio con el Fondo Monetario Internacional (FMI) firmado un año atrás.